
Hace más de 50 años que el doctor y naturópata neoyorquino James L. D’adamo se preguntó por qué no variamos la dieta según el grupo sanguíneo. Su punto de partida fue sencillo: ¿por qué unos alimentos sientan bien a unas personas y a otras no? Su conclusión fue que, cuando no se trata de una alergia o intolerancia, el punto diferencial es el grupo sanguíneo.
Así, acuñó su célebre frase «un alimento saludable para algunos puede ser veneno para otros». Y así nació la dieta según el grupo sanguíneo, una forma de alimentación que contribuye a prevenir ciertas enfermedades según sus defensores.
¿Quieres saber qué debes o no comer según tu tipo de sangre? A continuación te lo contamos: